sábado, 30 de abril de 2016

Tres vías de trabajo complementarias para que puedan aprender juntos alumnos diferentes



Así pues, si queremos llegar hasta el final en el proceso de inclusión de alumnos con alguna discapacidad, debemos desarrollar lo que podemos denominar Estrategias para  la atención a la diversidad dentro del aula, que permitan que todos los alumnos, tengan o no alguna discapacidad, participen en las mismas  actividades de enseñanza y aprendizaje. Estas estrategias, en su conjunto, conforman un dispositivo pedagógico complejo, en el centro y en el aula, que de forma natural posibilite y fomente la interacción entre todos los estudiantes. Se trata, ni más ni menos, de articular, dentro de cada aula inclusiva, un dispositivo pedagógico basado en tres puntales:

  1.  La personalización de la enseñanza: es decir, la ad ecuación, el ajuste, de lo que  enseñamos, y cómo lo enseñamos, a las características personales de los estudiantes. Los alumnos no son iguales (tienen diferentes motivaciones, diferentes capacidades, ritmos de aprendizaje distintos, etc.) y, por lo tanto, no podemos enseñarles como si fueran iguales, ni dirigirnos al cincuenta por ciento que conforman el término  medio, dejando de lado al veinticinco por ciento de los dos extremos. Se trata de una  serie de estrategias y recursos relacionados con la “Programación Multinivel”, o  “Programación Múltiple”, que consiste en la utilización de múltiples formas de comunicar los conocimientos y presentar las actividades, múltiples actividades de enseñanza y aprendizaje, múltiples formas de evaluar..., que se ajusten a las  múltiples formas de ser y aprender de los alumnos de un mismo grupo de clase.
  2. La autonomía de los alumnos y alumnas (estrategias  de autorregulación del aprendizaje): cuantos más alumnos tengamos que sean autónomos, o como mínimo más autónomos, a la hora de aprender, más tiempo podremos dedicar a los que de entrada son menos autónomos. No obstante, estas estrategias se pueden enseñar de forma explícita (de modo que los estudiantes aprendan a aprender) y conseguir, por lo tanto, que haya más alumnos en las clases que dependan menos de sus maestros, para que éstos tengan más tiempo para ayudar a los menos autónomos.
  3. La estructuración cooperativa del aprendizaje: estructurar la clase de manera que el maestro  o  la  maestra  no  sean  los  únicos  que  “enseñan”,  sino  que  también  los alumnos, en pequeños equipos de trabajo cooperativo, sean capaces de “enseñarse” mutuamente, de cooperar y ayudarse a la hora de aprender.

lunes, 25 de abril de 2016

De la educación especial tradicional a la educación inclusiva



Tradicionalmente la Educación Especial ha sido concebida como una respuesta racional influenciada por las ciencias empíricas. Su objetivo fundamental ha sido buscar soluciones técnicas a los problemas planteados por la práctica. Este empirismo ha obligado a emplear procesos excesivamente técnicos asociados al diagnóstico y a la intervención. Como consecuencia de ello, con demasiada frecuencia los profesores de apoyo a la integración actúan aplicando las orientaciones establecidas por los llamados "expertos" (médicos, psicólogos, pedagogos, psicopedagogos) sin cuestionarse los criterios utilizados por los mismos. La práctica se centra entonces en los medios olvidando los fines para los que se educa a los niños y a los jóvenes, que pueden llegar a ser grandes conocedores de habilidades o de conocimientos puntuales, aplicados a través de programas educativos muy especializados, que difícilmente sabrán generalizar a la vida ordinaria. Se produce, por tanto, una separación entre la teoría y la práctica, característica fundamental de un enfoque funcionalista.
Si bien es innegable que la integración escolar está realizando grandes aportaciones en el ámbito de la Educación Especial, también es cierto que este término está siendo conceptualizado de formas muy diferentes, y que muchas veces aparece unido a ideologías y a prácticas asociadas al controvertido modelo médico-psicométrico o modelo del déficit, debido a la influencia de parámetros sociopolíticos de diversa índole. Es preciso tener en cuenta que en algunos contextos muchas personas discapacitadas están siendo segregadas y excluidas de las prácticas ordinarias, siendo percibidas como diferentes e inferiores. En muchos ámbitos (político, social, económico, educativo) se considera la discapacidad como "categoría" que segrega y excluye, lo que es vivido por los propios discapacitados como una tragedia personal, al sentirse etiquetados por una categoría de opresión (Oliver, 1998; Abberley, 1998). Barton (1986) afirma, a este respecto, que mientras que la sociedad ha defendido y hasta ha alardeado del progreso que se ha conseguido y se ha proporcionado a las personas discapacitadas en los últimos tiempos,  las voces que empiezan a oírse cada vez más de las personas discapacitadas hablan de sentimientos de explotación, exclusión y deshumanización.
Los diferentes significados y usos que se están dando al discurso de la integración están determinando que éste se considere ambivalente. Uno de sus principales problemas en muchos centros proviene de la consideración de las necesidades educativas especiales desde el modelo deficitario que ha caracterizado a la Educación Especial más tradicional. La perspectiva que proporciona este modelo legitima una visión de las necesidades especiales descontextualizada del resto del aula, lo que impregna la percepción social de las mismas. En muchos contextos el término necesidades educativas especiales se ha convertido en una nueva categoría para identificar a los alumnos especiales, al favorecer la percepción de que los niños que están inmersos en ella son un grupo homogéneo cuya característica fundamental es la de ser especiales. Esto viene determinado porque este término está siendo utilizado en discursos burocráticos, legislativos, educativos y administrativos con relación a la discapacidad. Y, aún más, está siendo definido como sinónimo de discapacidad aunque ésta no aparezca.
Vlachou (1999) manifiesta sobre este particular que a numerosos alumnos, por el hecho de ser clasificados como alumnos con necesidades educativas especiales, se les supone una discapacidad sin tenerla. Considera que la integración se ha convertido en una noción muy controvertida, siendo del todo necesario que identifiquemos aquellas barreras que discapacitan más que la propia discapacidad, con el fin de poder actuar contra ellas. Quizás por esta circunstancia, la aplicación de las políticas de integración no se desarrolle de manera neutra, como nos indica Oliver (1987), sino dentro de un marco cultural y político de discriminación contra las personas discapacitadas. Esta afirmación pone de manifiesto el significado en el que ha quedado inmersa la integración tras su puesta en marcha, de manera que para muchos profesores implica que los individuos a los que se refiere sean considerados, y ellos mismos se consideren, como diferentes e inferiores puesto que continuamente son segregados de las prácticas educativas que se desarrollan en las aulas de las escuelas ordinarias.
Mientras que la integración haga resonar en el profesorado la idea de alumnos diferentes, con necesidades distintas que requieren respuestas diferentes dadas por profesores especialistas, se estarán produciendo procesos de exclusión. A su vez, se dispersarán esfuerzos en una dirección que probablemente no sea la más rica ni la más integradora. Por ello, pensar en la heterogeneidad como una situación normal del grupo/clase y poner en marcha una planificación educativa acorde a ella, permitirá utilizar a los docentes tanto distintos niveles instrumentales y actitudinales como recursos intrapersonales e interpersonales que beneficien a todos los alumnos. Consiguientemente, el proceso de la integración exige ser repensado y redefinido, puesto que reproduce el modelo médico centrado en diagnosticar las deficiencias y en establecer modelos de enseñanza específicos impartidos por especialistas. La educación inclusiva puede constituir el medio para ello.

Pera finalizar esta entrada me gustaría compartir con vosotros el siguiente cortometrage.

viernes, 15 de abril de 2016

PLAN DE ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD

     1.       ¿Qué es el PAD?

El Plan de Atención a la Diversidad será el instrumento que guíe la planificación anual de las medidas educativas de atención a la diversidad en el centro, en el marco de la Programación General Anual, a partir del cual se den respuestas ajustadas a las necesidades de todo el alumnado, y en particular a los alumnos con necesidades educativas específicas, con el fin de asegurar el derecho individual a una educación de calidad .

      2.       Objetivos del PAD.

·        Servir de referente para que el centro pueda concretar anualmente el ajuste de la respuesta educativa a las necesidades que presenta el alumnado.

·    Ser el instrumento que facilite al centro planificar y organizar los apoyos y priorizar los recursos personales de que dispone.

·    Guiar la concreción de criterios para priorizar la respuesta educativa a la diversidad dentro del aula (medidas de adaptación curricular y de flexibilización organizativa) o, de forma complementaria fuera del aula a través de la acción coordinada del departamento de orientación, acción tutorial, profesorado, tutor, profesorado de áreas, profesorado de refuerzo, profesorado especialista.

·    Establecer las medidas y pautas a seguir para la acogida del alumnado que desconoce la lengua española o la lengua portuguesa mediante un Plan de Acogida.

·         Prever una planificación que permita introducir cambios ante nuevas necesidades que puedan surgir a lo largo del curso.

·         Guiar la evaluación interna de la eficacia de la Atención a la Diversidad al finalizar cada curso escolar e identificar los aspectos que precisan mejorar en el curso siguiente.  

     3.       Actuaciones para desarrollar el PAD y responsables.

 A.       Medidas curriculares

Son distintos grados de normalización que van desde la concreción de las intenciones educativas en función de las necesidades del alumnado plasmadas en la organización y desarrollo de las programaciones didácticas, a las adaptaciones curriculares, la organización de la opcionalidad y la acción tutorial.

Programaciones didácticas
Los equipos de ciclo y /o departamentos didácticos, en sus programaciones, incluirán consideraciones sobre objetivos y contenidos, determinando aquellos que tienen una mayor potencialidad formativa y que son básicos y esenciales para seguir aprendiendo, para desarrollar las capacidades incluidas en los objetivos generales de la etapa y en la adquisición de las competencias básicas, de tal forma que se establezcan claramente los "contenidos mínimos" precisos para obtener la calificación de suficiente. Además, un repertorio de actividades graduadas y diversificadas junto a criterios, procedimientos y estrategias de evaluación variadas y consonantes con lo anteriormente expuesto. Igualmente cualquier medida de flexibilización organizativa y agrupamientos que, tanto dentro de la propia aula, como en aulas diferentes y con la participación de profesorado diferente del ciclo o departamento, consideren oportunas. El objetivo de esto es disponer de un marco de referencia claro y explícito para abordar la atención educativa de cualquier alumno o alumna con independencia de su competencia curricular o del ritmo de aprendizaje que permita sus capacidades.
 Este trabajo de selección de objetivos, contenidos, repertorio de actividades de ampliación y de refuerzo, agrupamientos y criterios de evaluación debe realizarse anualmente con posibilidad de introducir modificaciones trimestralmente si así se considera oportuno a partir de las evaluaciones prescriptivas y debe aparecer concretado en las programaciones de cada ciclo y departamento.
Además será imprescindible la coordinación del conjunto de miembros de los ciclos y/o departamentos para un correcto seguimiento de la programación tanto en las áreas como de éstas en las distintas etapas, así como para la elaboración de materiales, pruebas, acuerdo de medidas de flexibilización organizativa tanto dentro como fuera del aula,…

Adaptaciones curriculares

Las adaptaciones curriculares son un recurso para adaptar los diferentes elementos del proceso de enseñanza y aprendizaje a las necesidades del alumnado.
El profesorado adaptará las programaciones y la enseñanza al grupo de alumnos y alumnas y a cada uno de ellos, realizando si fuese necesario adaptaciones curriculares de distinto grado desde las adaptaciones de acceso (espacios, recursos, código de comunicación,…) si fueran necesarias, a aquellas que se puedan apartar menos o más significativamente del currículo ordinario, siendo estas últimas una medida de respuesta educativa extraordinaria para los alumnos con necesidades educativas especiales vinculadas a condiciones de discapacidad o graves problemas de conducta.
La decisión de que un alumno prosiga su enseñanza con adaptaciones curriculares deberá se tomada por el equipo encargado de la docencia del grupo al que pertenece el alumno, y será asesorado por el Departamento de Orientación, una vez realizada la evaluación psicopedagógica y siempre que se hayan puesto en marcha, sin éxito, aquellas medidas que se alejan en menor grado del currículo ordinario y de la programación común.
Cuando las adaptaciones se aparten significativamente del currículo y de lo previsto en las programaciones, es decir modifiquen los contenidos básicos de las diferentes áreas y afecten a los objetivos generales y a los respectivos criterios de evaluación de dichas áreas, y por tanto al grado de consecución de los objetivos y las competencias básicas de la etapa, para ponerlas en marcha, será necesario realizar previamente, una evaluación psicopedagógica para determinar las competencias curriculares del alumno o alumna y trabajar a partir de ellas teniendo siempre como referencia el currículo ordinario.

Opcionalidad

El centro oferta materias optativas que deben servir para desarrollar las capacidades y las competencias básicas que persiguen las etapas educativas, ampliar la oferta educativa y las posibilidades de orientación dentro de ella.
 Los alumnos cursarán una materia optativa en cada uno de los curso de ESO y Bachillerato debiendo ser de oferta obligatoria del centro una segunda lengua extranjera a lo largo de ambas etapas, Francés en nuestro caso, Cultura Clásica en 3º ESO y elaboración de Proyectos en los distintos ámbitos del conocimiento en 4º de ESO. En Bachillerato serán de oferta obligatoria, además del Francés, Tecnología de la información y la comunicación. Respecto al resto de la oferta es recomendable que sea equilibrada entre los distintos ámbitos de conocimiento.
En el caso del estudio del Francés, sería muy conveniente incorporarlo en el tercer ciclo de la E. Primaria como rasgo significativo y de calidad en nuestro centro donde se pueden estudiar cuatro lenguas. Este se impartirá sin aumento de la carga horaria del alumnado durante dos horas a la semana en la banda horaria en la que el resto de alumnado que no optó por el Francés reciben clases de Informática y Biblioteca.
En el caso de 1º y 2º de ESO, el alumnado cursará con carácter preferente una Segunda Lengua extranjera a excepción de aquel alumnado que requiera un refuerzo de las competencias básicas que se matriculará en las materias de Comunicación oral y escrita o Matemáticas básicas. Si un alumno o alumna tuviera dificultades en ambas materias, cursará preferentemente Comunicación oral y escrita.
Acción tutorial
El Plan de Acción Tutorial es la planificación de actividades propias de los tutores y tutoras, para garantizar intervenciones integrales y no meramente instructivas, secuenciadas y sistemáticas que aseguren la individualización, personalización y ajustes a las respuestas educativas de los distintos profesores y profesoras del grupo. De él formará parte el Plan de Orientación Académica y Profesional (ESO/Bachillerato) cuya finalidad es contribuir al desarrollo personal y social de los alumnos facilitando la toma de decisiones en relación con su itinerario educativo en la etapa y con la elección académica y profesional posterior.
Estos planes serán elaborados por la Jefa del DO, de acuerdo con los criterios establecidos por el Claustro de profesores, las aportaciones de los tutores y las directrices de la CCP. También, las propuestas realizadas a partir de las evaluaciones anuales de las tutorías y que se recogerán en la memoria anual. Incorporarán anualmente, todas las actuaciones en este ámbito relacionadas con el alumnado, el profesorado y las familias.
Resaltamos, de entre las tareas que con carácter general se encomienda a los tutores y tutoras, las siguientes:
·         Velar para que los alumnos y alumnas avancen según sus capacidades realizando un seguimiento del grupo y de cada alumno en particular.
·         Coordinar la enseñanza y evaluación del grupo de alumnos y alumnas estableciendo para ello reuniones con los profesores que imparten docencia al grupo, marcando criterios y objetivos comunes para todos ellos.
·         Mantener comunicación con los padres o representantes legales con el fin de tomar medidas preventivas o hacer el correspondiente seguimiento de otras medidas cuando así lo requiera la situación de algún alumno.
·         Encargarse de la orientación y asesoramiento a los alumnos sobre sus posibilidades educativas en el tránsito de éstos por los niveles, etapas y modalidades de enseñanza que cursan, con especial referencia al entorno del centro y país donde esté ubicado.

            B   .       Medidas organizativas.

Los refuerzos educativos y la flexibilización.
Nuestro Centro, en consonancia con los medios y la organización de los mismos de que dispone, organizará refuerzos y flexibilizaciones, para aquellos alumnos que presentan dificultades puntuales en algún área o materia del currículo, con el fin de disponer de más tiempo, más recursos y hacer un seguimiento más personalizado, intentando de este modo el posibilitar que los alumnos y alumnas alcancen los objetivos, sin necesidad de modificar sustancialmente los objetivos y contenidos salvo en los casos que por sus particularidades específicas lo requieran. Por tanto las enseñanzas que se impartan en esta modalidad de atención se ajustarán al currículo y a las programaciones ordinarias, aunque se centran fundamentalmente en lo esencial y básico de las diferentes áreas.
Estas medidas se llevarán a cabo en combinación con las medidas curriculares oportunas expuestas en el apartado anterior.
Como criterios generales se tenderá a que los refuerzos en E. Infantil y E. Primaria sean impartidos por profesorado del mismo nivel y/o ciclo y que se mantengan lo más permanentemente posible para que el conocimiento y atención a los alumnos a los que se refuerza sea profundo y eficaz. En Secundaria se realizarán por el profesorado de los distintos departamentos en las horas lectivas que falten para completar el horario individual del profesorado de los departamentos didácticos y del D.O. y en los huecos horarios de la mañana y del medio día.
Esto se ha de tener en cuenta a la hora de confeccionar los horarios por tanto será al finalizar la última sesión de evaluación de cada curso académico dónde se determinará qué alumnos son susceptibles de recibir refuerzo educativo para que las Jefaturas de estudio puedan organizarlos al curso siguiente. En la sesión de evaluación inicial del siguiente curso se determinará finalmente quienes deben incorporarse a estas actividades de refuerzo. En este mismo sentido habría que asegurar que exista profesorado para hacer las sustituciones necesarias y también para llevar a cabo los refuerzos de manera continua para asegurar su eficacia.
Los refuerzos se podrán realizar tanto dentro del aula ordinaria, modalidad que creemos más oportuna para E. Infantil y primer Ciclo de E. Primaria ya que esto permite a los alumnos seguir manteniendo el lazo con los profesores tutores, o fuera del aula, en los cursos siguientes en grupo pequeño o incluso de manera individual si se estimara que las dificultades así lo requieren. En el caso de alumnos que manifiesten un desfase curricular considerable podrán ser apoyados por el profesorado de pedagogía terapeútica dentro del aula o fuera de ella en pequeño grupo siempre y cuando estén atendidos los ACNEEs.
La tarea de coordinación y seguimiento se realizará entre el profesorado implicado, las Jefaturas de estudio y, en su caso, el D.O.). Se realizará una hoja de seguimiento de dichos refuerzos.
En el caso de las flexibilizaciones, y siempre que los recursos humanos y materiales (espacios sobre todo) lo permitan, se podrán organizar grupos flexibles, desdobles, agrupaciones transitorias,… para atender, en algunas de las horas asignadas a la materia en la que se produce la flexibilización, da manera diferenciada a los alumnos y alumnas del grupo en función de sus necesidades. Las flexibilizaciones también se podrán plantear dentro de las propias aulas.
Cada ciclo o departamento que lo proponga, lo hará saber antes de finalizado el curso a las Jefaturas de estudio, para que éstas lo tengan en cuenta a la hora de elaborar los horarios para el curso siguiente.
Apoyo permanente para el alumnado con N.E.E.
En el aula de Pedagogía Terapéutica se trabajará con programaciones individualizadas, que respondan a las necesidades de cada alumno o grupo de alumnos pudiéndose realizar este trabajo dentro del aula ordinaria o en el aula específica dependiendo de las necesidades que se hayan de trabajar con el acuerdo y la estrecha colaboración entre el tutor y/o profesor de área y el profesor o profesora de P.T.
La permanencia de un año más en el ciclo o curso.
En la propuesta curricular de las diferentes etapas se recoge más pormenorizadamente cuales son los criterios de promoción de los alumnos a cursos y etapas siguientes. Tanto los que promocionan sin haber superado todas las áreas o materias, como aquellos para los que el equipo educativo tome la decisión de que permanezcan un año más en el curso se planificarán medidas de refuerzo personalizadas orientadas a la superación de las dificultades.
Los profesores y profesoras de todas las materias evaluadas negativamente elaborarán, antes de la finalización del curso académico, un informe individualizado que permita al profesor o profesora del curso siguiente elaborar el plan específico de cada alumno. De este informe se dará una copia a las Jefaturas de estudio para su incorporación a la carpeta de tutoría del alumno o alumna.
El plan será elaborado en el mes de septiembre y en él se incluirán las medidas que el ciclo o departamento estime más oportunas de las citadas tanto en el apartado de medidas curriculares como en el de medidas organizativas, para que el alumno supere sus dificultades. En el caso de que celebrada la primera evaluación, el alumno o alumna no supere los criterios los criterios de evaluación establecidos en su plan para el primer trimestre, se hará una valoración por parte del D.O. y, si procede, una Adaptación Curricular. Este proceso se realizará de tal manera que la adaptación esté diseñada antes de la finalización del mes de enero.
Flexibilización de la duración de los niveles y etapas del sistema educativo para los alumnos superdotados intelectualmente.
Esta medida que consistirá en la incorporación de estos alumnos a un curso superior al que le corresponda por su edad, se tomará cuando las medidas que el centro puede adoptar, dentro del proceso ordinario de escolarización, (ampliación curricular, autorización, condensación, planificación de actividades de libre elección, programas de entrenamiento cognitivo, …) se consideren insuficientes para atender adecuadamente a las necesidades y al desarrollo integral de estos alumnos, previa evaluación psicopedagógica y conllevará medidas y programas de atención específica. Esta medida podrá adoptarse hasta un máximo de tres veces en la enseñanza básica y una sola vez en la enseñanza posobligatoria y deberá contar por escrito con la conformidad de los padres.
Diversificación curricular
Los programas de diversificación curricular tienen por finalidad que los alumnos y alumnas, en grupos no superiores a quince, mediante una metodología específica a través de unos contenidos, actividades prácticas y materias diferentes a las establecidas con carácter general, alcancen los objetivos generales de la etapa de Educación Secundaria Obligatoria y, por tanto, obtengan el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. El programa de diversificación curricular del centro, caso que hubiera alumnado propuesto para cursarlo, será elaborado conjuntamente por el D.O. en colaboración con los departamentos didácticos, coordinados por el jefe de estudios. Una vez elaborado pasará a formar parte de su propuesta circular de la etapa como medida específica de atención a la diversidad, debiendo ser informado expresamente por parte de la Inspección educativa en el marco de dicha propuesta curricular.

3.       Temporalización y responsables de las actuaciones.
4.       ¿Se han evaluado las medidas programadas y desarrolladas?

a)      Seguimiento y evaluación de las medidas adoptadas
Al igual que con el alumnado ordinario, se realizará una evaluación continua de la consecución de los objetivos propuestos en las distintas medidas de atención a la diversidad, introduciéndose las medidas correctoras oportunas, siempre que el progreso no sea positivo.
La evaluación será realizada por el profesorado implicado, en las sesiones de coordinación y evaluación marcadas en la PGA.
 En las actas de evaluación se consignará si se ha realizado Adaptaciones Curriculares significativas (A.C); en el caso de que las adaptaciones no se aparten significativamente del currículo ordinario se consignará en dichas actas como refuerzo educativo (R.E.).
En el Boletín trimestral de información a las familias, se recogerá cuantitativa y cualitativamente el grado de consecución de los objetivos programados para ese trimestre. En el caso de alumando con ACIs el encargado de realizar este informe de evaluación será el profesor o profesora de PT.
b)      Evaluación y revisión del Plan.
La evaluación se efectuará a dos niveles:
·         Evaluación de los resultados obtenidos por el alumnado afectado por el plan, ya mencionado en el apartado anterior.
·         Evaluación del Plan propiamente dicho. Esta evaluación será anual, preferentemente al final de cada curso con el fin de analizar la adecuación del mismo a la realidad del centro y diseñar las modificaciones pertinentes en cuanto al alumnado, recurso y materiales previstos para el año siguiente.
El proceso a seguir sería:
-          Análisis en las reuniones de ciclos y departamentos.
-          Puesta en común en la CCP.
-          Elevación de conclusiones y posibles modificaciones al Claustro para su conocimiento.

-           Inclusión de las valoraciones en la Memoria de fin de curso que a su vez servirá de base para la elaboración de la PGA del curso siguiente.
 
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